martes, 29 de julio de 2008

Un Latigo de Arcoiris y el corazon de cenizas

LLegando del trabajo, Manejando a mi hogar, caminando a la tienda a comprar mi cena.
La vida no tiene todas las respuestas a tus problemas, tienes que resolver tu vida por tu propios metodos. Eso es lo que he hecho... por mucho tiempo. Trabajando como escritor en el periodico aprendi que no soy nadie, mi jefe me trata como basura y lo unico que quiero hacer en el trabajo es dormir, incluso cuando estoy manejando. No importa si choco, al fin y alcabo no estoy tan joven. He vivido se puede decir. La gente solo se la pasa inventando cosas sobre los demas. Aveces habla tanto la gente que solo quieres salir de ese cuarto por que sientes que te pegaran lo hablador como un virus que se contagia con tan solo verlo o oirlo. Todas las mañanas me levanto sin motivacion, solo con un poco de alegria teniendo en cuenta que es un nuevo dia y podria estar mejor que cualquier otro. Aveces quisiera que me levantaran de mi cama con una soga amarrada en mis manos y abdomen asi solo me tendrian que empujar y solo tendre que usar mis pies dormidos recien despertados de dormir para bañarme. Me hago desayuno pero nada fuera de lo normal, un cereal con jugo de naranja y una que otra llamada de mis amigos para avisarme sobre alguna fiesta con niños menores de edad tomando como animales para su divercion. Agarro mis llaves prendo el carro y estoy en camino al periodico, a escribir mas y mas y mas. Debi haber sido estrella porno. Mientras voy a mi oficina miro como las secretarias se pasan de chisme a chisme como si estubieran jugando ala papa caliente. Ojala por un dia se pudieran callar y hacer su trabajo en vez de acostarse con sus jefes y ser pagadas como prostitutas. Pero asi es la vida de algunas personas, me da hasta un poco de envidia el no ser mujer para poder cojer por divercion y ser pagado por no hacer lo que es mi debido trabajo. Cuando salgo a la tienda de la esquina aveces el viento agita fuerte con un poco de sensibilidad mientras las hojas de otoño marchitan y se caen del arbol como si fueran lagrimas secas sin atender. Pero eso es algo que estoy acostumbrado a ver, yo solo camino hacia la tienda sin abrirle el paso a nadie si lo nesecitan, tal vez ellos son los que nesecitan abrirme el paso, tal vez asi aprenderan a respetar mas el mundo en el que vivimos. llego ala tienda y compro un chocolate con donas y medio galon de leche el que por cierto se asedara en el refrigerador y los unicos tragos que le dare sera esa noche en el que lo compre. Pago, camino, como, Me baño, duermo. Despierto y es otro largo dia sin nada mas que decir.

1 comentario:

Daniel Velarde dijo...

Asi me senti la mayor parte de mi semestre pasado de prepa.